Crudo y desgarrado; profético y puro: el debut de una futura leyenda. Lanzado en 1962; Bob Dylan presentó a un trovador de 20 años con voz ronca; un repertorio repleto de canciones folk y una chispa de genio. Si bien se trata principalmente de una colección de material tradicional; el álbum también incluye dos composiciones originales de Dylan; entre ellas la conmovedora ´Song to Woody´; un tributo a su ídolo Woody Guthrie. La interpretación de Dylan está llena de urgencia y autenticidad; insuflándole nueva vida a canciones clásicas como ´Man of Constant Sorrow´ e ´In My Time of Dyin´´. Este debut quizá no contenga aún al poeta-profeta en el que pronto se convertiría; pero las semillas ya están presentes: claras; crudas e inconfundiblemente suyas.