El músico que se oculta tras el grupo Bedroom, Albert Aromir, debutó en el 2008 con un disco, La casa dentro de la casa (Foehn), en el que ya dejaba intuir su habilidad para componer canciones de corte minimalista, con predilección por los sonidos acústicos a medio camino del folk y el pop. Su segundo disco, ahora ya íntegramente cantado en catalán, confirma lo que ya sospechábamos. Si bien Aromir perfecciona el sonido de Bedroom, sigue presente un aire de low-fi mediterráneo que impregna todas las canciones del disco, grabadas entre Tossa de Mar y Barcelona de forma del todo casera, sin que esto les quite detalles y matices. En Los niños soldado oímos a Sam y Belice Nicolau (Oh! Cake & the Cookie), dos niños de 8 y 10 años que prestan voces en un tema inspirado en un filme documental sobre la realidad de los niños en Uganda. Pop denuncia nada obvio, quizás uno de los temas mejor conseguidos de un disco con el que tendremos nuevas alegrías en cada audición. Canciones preciosistas, construidas con la pasión de un artesano.