Resulta bastante increíble que alguien grabe un primer disco con apenas 19 años y presente este nivel de imaginación compositiva, profundidad en las letras y capacidad de interpretación. Su precoz talento, su seguridad sobre el escenario, la madurez con la que controla cada aspecto de su carrera sorprenden inmediatamente. Su disco debut homónimo está compuesto por once canciones que se pasean por el pop, el rock y el folk y grabado de la mano de Brian Hunt y Juan Diego Gosálvez en El Invernadero (Madrid) suena inquieto, ambicioso, especial. Hay espacio para hits como Shades of Blue, primer adelanto del LP; también para clásicos instantáneos como Everything I've Ever Lost (Is Coming Back); elegantes y emocionantes canciones introspectivas (For and About, My Corazón) y piezas que insinúan que el futuro camino creativo de Marem será apasionante (Coming Home, Losing Control).