El segundo y último álbum en solitario de Dolores O'Riordan se lanzó originalmente en 2009. Muestra su distintiva voz y fusiona el rock alternativo con letras introspectivas. El sonido del álbum se enriquece con arreglos suntuosos y elementos acústicos, capturando tanto la vulnerabilidad como la fuerza. Se basa en el estilo que O'Riordan desarrolló como vocalista de The Cranberries, ofreciendo una mirada íntima a su arte, convirtiéndolo en una parte conmovedora de su legado musical. RSD presenta el primer lanzamiento en vinilo de este álbum en edición limitada de color.