Una avería obliga a desalojar un avión y a demorar un día el vuelo Roma-Barcelona. Mientras esperan noticias de su nuevo embarque, cuatro pasajeros de dos generaciones distintas se conocen y pasan juntos esas extrañas horas suspendidas. Cada uno viajó a Italia por diferentes motivos y todos tienen la sensación de que sus vidas no terminan de arrancar.
A ninguno le han pasado cosas excepcionales. Dormir fuera de casa es como una película de Éric Rohmer o Jonás Trueba: un pedacito de mundo aparentemente sencillo, lleno de detalles mínimos que conmueven y dejan poso. Todos enfrentan, como pueden, la extrema fragilidad de las relaciones humanas, el desconsuelo de una pérdida una muerte, un abandono, una ruptura de pareja, el alejamiento de los hijos, el viaje sin retorno de la mejor amiga, la desazón ante las decisiones equivocadas y los deseos aplazados, el miedo a la soledad y al paso del tiempo, o la incertidumbre y la melancolía de los periodos de tránsito: a la vida adulta, como Guillem y Lalia, o a la vejez, como Julio e Inés.
Unas horas de vida en pausa en las que todos intuyen la posibilidad de un nuevo comienzo. Con Dormir fuera de casa, Paula Hoyos obtuvo en 2025 el VIII Certamen de Novela Corta Ramiro Pinilla con «un relato coral con un estilo conciso y casi documentalista, trazado con hondura y sensibilidad».