Hormigón es una metáfora sobre la ansiedad, relacionándola directamente con esa sensación física de vivir con hormigón en la cabeza, el cual no deja filtrar los pensamientos.
Desde un punto de vista autorreferencial, Jaume desengrana, como un viaje, un proceso tan importante como es el momento de caer en depresión y sufrir una desconexión del día a día a través de ilustraciones llenas de ritmo y diálogos personales.