Lucía quiso, desde siempre, hablar con los animales. Hablarles como una forma de conexión real, visceral, urgente. En estas páginas, los animales no son representación y paisaje: son amuletos, diagnósticos, espejos, deseos, compañía.
Siempre quise hablar con los animales recopila ilustraciones y apuntes en cuadernos de bitácora íntimos donde el dibujo se convierte en una forma de escucha, una manera de procesar emociones y de explorar, sin juicio, la salud mental, la memoria y el deseo de ligereza. Concebido entre 2019 y 2025, este proyecto gráfico nace del registro diario, del trazo persistente, del dibujo como hábito y herramienta de observación sensible.