«Lo impactante de todas esas imágenes que
vemos a lo largo del día, ya sea en
documentales, redes sociales o medios de
comunicación, no es tanto lo que vemos de
forma clara, sino lo que nos sugieren. Si ha
sido ella, puedo ser yo».
Un día Berta Comas Casas abrió Instagram
para imaginar qué foto de su perfil escogería
su familia o sus amigas para hacer pública si le
pasaba algo. Buscaba alguna de cara angelical,
a la que le quedara bien la palabra «missing»
debajo, pero en todas aparecía haciendo el
tonto o no se veía guapa. «Hasta en ese
momento quieres ser deseable, ser mirada:
una vez muerta o desaparecida o violada o
mutilada». Entonces se decidió a investigar
qué había detrás de ese pensamiento tan
perturbador, qué había detrás de su pasión
por el true crime.
Comas analiza el true crime como un fenómeno cultural que transforma la violencia
machista en espectáculo y que, a menudo, despoja a las víctimas de contexto y
complejidad. A partir de ejemplos recientes de podcasts, series y documentales, se
pregunta por qué tantas mujeres consumen con fruición un género que se articula en
torno al dolor y la muerte de otras mujeres.
Berta Comas Casas (Zaragoza, 1992) estudió periodismo, realización audiovisual y un máster en
relaciones de género. En la actualidad es profesora de lengua castellana y literatura. Ha publicado
artículos en diferentes medios como AraInfo y Pikara Magazine. Junto con Javier Lafuente Tomás y Alba
Giner Pérez ha publicado Queda inaugurado? este seto (Doce Robles, 2015), sobre anécdotas electorales
aragonesas. Además, pertenece al colectivo artístico Sororitrap Sound Antisystem, que ha firmado el
prólogo del libro de Eva Serós El incendio (La Madrina, 2025).